Llegas a la cama después de un día largo, con los calcetines de compresión todavía puestos, y te da pereza quitártelos. ¿Pasa algo si te duermes con ellos? La respuesta corta es que no hace falta: de noche no aportan nada, salvo que te lo haya indicado un médico. 🧦
¿Por qué de noche no sirven de nada?
Por la gravedad, o mejor dicho, porque de noche desaparece. Durante el día tu sangre tiene que subir desde los pies hasta el corazón cuesta arriba, peleando contra su propio peso, y ahí es donde la compresión gradual echa una mano: aprieta más en el tobillo y va aflojando hacia la rodilla, de manera que empuja en la dirección correcta.
Cuando te tumbas, esa cuesta se convierte en un llano. Las piernas quedan a la altura del corazón y el retorno venoso pasa a ser un paseo, así que el empujón extra se queda sin nada que empujar.
¿Es peligroso dormir con medias de compresión?
Con una compresión gradual ligera y una persona sana, no. Pero hay situaciones en las que conviene hablarlo antes con un profesional:
- Problemas de circulación arterial. Si el flujo que baja hacia el pie ya viene justo, sumarle horas de presión en reposo no es buena idea.
- Diabetes o neuropatía. Cuando la sensibilidad de la pierna está reducida, puedes no darte cuenta de que algo está apretando más de la cuenta.
- Piel frágil, con lesiones o muy reactiva. La piel también agradece ventilarse e hidratarse, y ocho horas de día más ocho de noche son muchas horas seguidas de tejido encima…
En estos casos no se trata de prohibirse nada, sino de que alguien que conozca tu situación te diga qué te conviene.
¿Y si me deja marca la parte de arriba?
Una marca leve al quitártelos es normal, igual que te la deja cualquier calcetín. Lo que no es normal es una marca profunda, de las que parecen un estrangulamiento: eso suele indicar que la talla no es la tuya. Y aquí conviene recordar que la talla de un calcetín de compresión se elige por la pierna, no por el pie (el pie no comprime, siempre queda holgado). Si tienes dudas, en la guía de tallas está la medida que hay que tomarse.
Por cierto: que la parte de arriba te quede un poco suelta no es un fallo. Los Calcetinos no llevan goma apretada arriba a propósito, precisamente para no cortar la circulación ni marcar la pierna.
¿Cambia la respuesta según los mmHg?
Cambia mucho, y es un matiz que casi nunca se cuenta. Decir "medias de compresión" es como decir "zapatos": no es una sola cosa.
- Compresión gradual ligera, de 14 a 17 mmHg. Es la de los Calcetinos, pensada para el día a día y para aliviar la sensación de piernas cansadas. De noche no aporta nada, aunque en una persona sana tampoco supone un problema.
- Compresiones de 22 mmHg en adelante. Son otra liga, con indicación de un profesional detrás. Ahí la decisión de llevarlas o no de noche no es tuya ni nuestra: es de quien te las ha recomendado.
Los 14-17 mmHg de Calcetinos están testados en un laboratorio externo, que es la única manera de que un número así signifique algo.
¿Y los estudios sobre la apnea del sueño?
Existen, y son interesantes, aunque no dicen exactamente lo que a veces se cuenta por ahí. Un estudio pequeño de 2015 observó que llevar compresión durante el día podría reducir los síntomas nocturnos de apnea, y la explicación tiene su lógica: si durante la jornada evitas que se acumule líquido en las piernas, por la noche hay menos líquido que redistribuirse al tumbarte. O sea que el beneficio venía de llevarlas de día. Los resultados no son concluyentes y no se recomienda de forma generalizada.

Entonces, ¿cuándo hay que ponérselos?
Por la mañana, al levantarte, antes de que las piernas empiecen a hincharse, y quitártelos al acostarte. Ese es el ciclo completo, y si quieres el detalle de las horas lo tenemos en cuánto tiempo debes llevarlos puestos.
Hay una excepción que vemos mucho entre nuestros clientes: la siesta. Un rato corto con ellos puestos no tiene nada de malo, sobre todo si después vas a levantarte y seguir con el día. El sofá no es la cama.
¿Qué hago si me duelen las piernas justo al acostarme?
Si la molestia aparece precisamente cuando te metes en la cama, la compresión no es la herramienta. Prueba con esto:
- Eleva las piernas. Un cojín bajo los tobillos, quince o veinte minutos antes de dormir.
- Agua fresca. Un chorro que suba desde el tobillo hacia la rodilla al terminar la ducha.
- Hidrata la piel. Con un masaje en el sentido de la circulación, siempre hacia arriba, etc.
Y si la pesadez viene del calor, tenemos un artículo entero sobre por qué duelen las piernas en verano con más consejos.
¿Y si aun así prefiero dormir con ellos?
Si te has quedado con ganas de probarlo y no tienes ninguna de las situaciones de más arriba, tampoco vamos a dramatizar. Pero nuestro equipo médico no lo recomienda cuando ya los llevas puestos toda la jornada: las piernas trabajan cuando tú trabajas, y descansan cuando tú descansas.
Donde sí notarás la diferencia es en esas ocho o diez horas de pie, de oficina o de aeropuerto. Ahí es donde una compresión gradual ligera se gana el sueldo, con la de algodón para el día a día o la de bambú si tienes la piel sensible, que además es más transpirable que el algodón.

Que ya sabes que no todos los calcetines de compresión son Calcetinos… ni iguales 😉

2 comentarios
Estos calcetinos son una maravilla, mi dolor de piernas a desaparecido, nada más usarlos. He probado los standar y los de bambu y ahora voy a pedir los fresh . Estoy encantada con ellos
Siento alivio cuando uso las media compresión. Las estoy usando por qué una amiga me la recomendó.por a ella le pasa lo mismo.y se ciente mejor.usandola por el día