En el embarazo el cuerpo retiene más líquido y el útero, al crecer, frena el retorno de la sangre desde las piernas. Ese líquido se queda abajo, en los pies y los tobillos.

Son las ocho de la tarde, te descalzas y el calcetín deja su marca grabada alrededor del tobillo. El zapato que esta mañana entraba sin pensarlo ahora aprieta por los lados. Y el tobillo, que siempre tuvo su hueso ahí, hoy está liso.

Le pasa a muchísimas embarazadas y tiene explicación. Vamos a ver por qué se hinchan los pies y los tobillos en el embarazo, en qué momento suele aparecer, qué ayuda a aliviarlo, y cuándo conviene que lo mire tu matrona.

¿Por qué se hinchan los pies en el embarazo?

Imagina la manguera del jardín estirada sobre el césped. El agua sale bien hasta que alguien deja una maceta encima del tubo. No lo cierra, solo lo estrecha, así que el agua pasa más despacio y por detrás se va acumulando.

En las piernas pasa algo parecido. El útero va creciendo y presiona las venas por las que la sangre vuelve desde las piernas al corazón, de modo que ese retorno se hace más lento1,2. A la vez, el cuerpo maneja más líquido de lo habitual, porque los cambios hormonales del embarazo favorecen la retención1,2. La sangre se queda remansada en las venas de la pierna, parte del líquido se filtra hacia los tejidos de alrededor2, y eso es exactamente lo que ves. El nombre técnico es edema2, que no es más que líquido acumulado en los tejidos.

Se nota sobre todo en los pies y los tobillos por la misma razón por la que el agua no sube sola por la manguera: la gravedad. Son el punto más bajo de todo el sistema. En la pierna la cosa se nota distinta, más como pesadez y tirantez que como forma. Por eso unos días lo cuentas como pies hinchados y otros como piernas hinchadas en el embarazo, y las dos cosas son el mismo mecanismo visto desde dos sitios.

Si te interesa el cuadro completo de por qué se hinchan las piernas, más allá del embarazo, lo repasamos en el post sobre piernas hinchadas.

¿Es normal que se hinchen los pies y los tobillos?

Sí, y además es de lo más frecuente. El edema leve de pies, tobillos y piernas es común durante la segunda mitad del embarazo2, y suele desaparecer unas semanas después del nacimiento del bebé1.

Lo esperable tiene una forma bastante reconocible: se hinchan los dos pies, no uno solo1,2,3, y va a más hacia el final del día3. Lo que se sale de ese cuadro es lo que merece una llamada, y lo vemos al final del post.

¿En qué momento del embarazo aparece?

Sobre todo en el tercer trimestre. Es la fase en la que el líquido se acumula con más facilidad2, y la hinchazón tiende a ir a más a medida que se acerca la fecha de parto3. Así que si estás de 37 semanas mirándote los tobillos con cara rara, encajas de lleno en el patrón más habitual.

Puede asomar antes si pasas muchas horas de pie o si el embarazo te cae en pleno verano1,3. Y puede pasarte casi de largo: hay embarazos en los que apenas se nota.

¿Cómo aliviar los pies hinchados en el embarazo?

Vaya por delante que nada de esto hace desaparecer la hinchazón de un día para otro, porque la causa sigue ahí hasta que nazca el bebé. Lo que sí consiguen estas cosas es que el líquido no se quede parado abajo tantas horas seguidas.

Muévete un poco y a menudo

Ni mucho rato de pie ni mucho rato sentada. Las dos posturas mantenidas juegan en contra, y las fuentes coinciden en evitar estar de pie durante periodos largos1,3 y en mantener algo de ejercicio con regularidad3. Un paseo corto después de comer, o levantarte cada rato si trabajas sentada, ya mueve la aguja.

Sentada y sin moverte del sitio también se puede hacer algo: círculos con los tobillos y flexiones suaves del pie para estirar la pantorrilla1. Si pasas horas en la silla, estira a menudo y no cruces las piernas3.

Y si tienes piscina cerca, aprovéchala. Estar de pie o caminar dentro del agua comprime los tejidos de la pierna y puede aliviar parte de la hinchazón1; nadar cuenta igual3. Hay más ideas en cómo mejorar la circulación sanguínea en las piernas.

Embarazada haciendo ejercicio suave para aliviar los pies hinchados en el embarazo

Los pies en alto

Reposar a menudo con las piernas elevadas es de lo poco que funciona mientras tú no haces nada1,2. Túmbate, coloca un par de cojines bajo las pantorrillas de forma que los pies queden más altos que la cadera, y deja que la gravedad trabaje un rato a tu favor. Dejar las piernas un poco elevadas con almohadas mientras duermes también ayuda1.

Embarazada descansando con las piernas en alto sobre cojines en el sofá

Duerme del lado izquierdo

Este consejo suena a manía de matrona y tiene una explicación muy física. La vena grande que devuelve la sangre desde la mitad inferior del cuerpo al corazón, la vena cava inferior, pasa por el lado derecho. Al tumbarte sobre el costado izquierdo, el útero deja de apoyarse encima de ella y la sangre vuelve con más facilidad1,2. Es la maceta de antes, apartada de la manguera.

Embarazada tumbada del lado izquierdo, la postura que facilita el retorno de la sangre

Bebe agua, aunque suene contradictorio

Tener los tobillos hinchados no significa que tengas que beber menos1. Cuando el cuerpo se nota deshidratado tiende a retener todavía más líquido3, así que el agua juega a tu favor. Una recomendación habitual durante el embarazo son unos 2,3 litros de líquido al día1.

Ropa que no apriete en un punto concreto

Los elásticos que aprietan, sobre todo en el tobillo y en la pantorrilla, dificultan que la sangre circule con facilidad1. MSD lo dice con nombre y apellidos: ropa suelta que no restrinja el flujo, y nada de calcetines ni medias con bandas apretadas en los tobillos o las pantorrillas2.

Guárdate esa frase treinta segundos, porque tiene que ver con lo siguiente.

¿Ayudan los calcetines de compresión ligera?

Todos los consejos de arriba tienen el mismo punto débil: dependen de que te acuerdes. Y en el tercer trimestre duermes regular, te cansas antes, y hay tardes en las que lo último que te apetece es un paseo.

Un calcetín de compresión gradual trabaja mientras tanto. Aprieta un poco más en el tobillo y va aflojando hacia la rodilla, acompañando el mismo camino que la sangre hace de vuelta. Tanto Mayo Clinic como MSD recogen las medias de compresión entre las cosas que ayudan con la hinchazón normal del embarazo1,2, y el momento de ponérselas es al levantarte por la mañana3, con la pierna todavía deshinchada.

Aquí conviene distinguir otra vez el pie de la pierna. La compresión trabaja en la pierna, del tobillo a la pantorrilla. El pie queda holgado, elijas la talla que elijas. Por eso la talla se saca midiendo la pierna y no por el número que calzas, cosa que a estas alturas del embarazo se agradece: lo tienes paso a paso en la guía de tallas. Y si agacharte ya es deporte de riesgo, en cómo ponerse los calcetines de compresión hay un par de maneras de hacerlo sin doblarte por la mitad.

Sobre las marcas, que es la duda de siempre: que el borde de arriba deje una marca leve al quitártelos entra dentro de lo normal, como con cualquier calcetín. Una marca profunda, de las que parecen un surco, suele indicar que la talla no es la que toca. Los Calcetinos, además, no llevan goma apretada arriba, y es una decisión deliberada: justo para no estrangular la pierna ni dejar esa banda apretada de la que avisan las fuentes2. Que la parte de arriba quede un poco suelta es diseño.

Son calcetines de compresión ligera y gradual, con 14 a 17 mmHg testados en laboratorio externo, certificación OEKO-TEX Standard 100 y fabricados en España. Si quieres saber qué significa esa cifra, lo explicamos en qué significa mmHg en las medias de compresión. No son un producto sanitario y no se financian con receta. Si tu matrona o tu médico te pautan una compresión concreta, esa es la que toca y se compra en la farmacia. Para compresión ligera del día a día, estás en el sitio.

Cómo elegirlas, desde cuándo se pueden llevar y cuánto tiempo al día lo tienes reunido en medias de compresión para el embarazo.

Todos los modelos llevan la misma compresión gradual ligera y el mismo largo, hasta justo debajo de la rodilla. Lo que cambia es el material.

Calcetinos para el embarazo

Los tres con compresión gradual ligera y hasta debajo de la rodilla. Elige el material según el momento.

Para el día a día

Calcetines de compresión Basic de algodón para el embarazo Basic

Algodón peinado, los de diario

Piel sensible

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Suaves y más transpirables que el algodón

Si estás embarazada en verano

Calcetines de compresión Fresh de Coolmax para el embarazo en verano Fresh

Coolmax, los más frescos

Compresión gradual ligera de 14 a 17 mmHg, fabricada en España. No son un producto sanitario.

Si tienes la piel sensible, el Nature Bambú es el hipoalergénico de la casa y lo contamos en calcetines para piel sensible. Y si dudas de cuántas horas seguidas llevarlos, lo tienes en cuánto tiempo usar calcetines de compresión.

¿Por qué se hinchan más los pies en verano?

Porque el calor se suma a todo lo anterior. La hinchazón de pies y tobillos va a más hacia el final del día y cuando hace calor3, así que un embarazo de julio se nota bastante distinto a uno de febrero.

Mantenerte fresca en los días calurosos y húmedos es parte del plan3: horas de sombra, agua a mano, y el rato de piernas en alto mejor en la parte fresca de la casa. Para esos meses está la colección de verano, con el tejido Coolmax, que es el más transpirable de todos los que usamos.

¿Cuándo consultar con la matrona o el médico?

La hinchazón leve de pies y tobillos durante el embarazo no es motivo de preocupación1. Dicho eso, hay un puñado de señales que las fuentes médicas señalan para llamar sin esperar al siguiente control:

  • Hinchazón que aparece de golpe o que aumenta deprisa, en los pies o en cualquier otra parte del cuerpo1,2,3.
  • Una sola pierna o una sola pantorrilla hinchada, sobre todo si esa zona está caliente, enrojecida o dolorida1,2.
  • Hinchazón en la cara o alrededor de los ojos, o en las manos más allá de lo leve, del tipo de no poder sacarte el anillo2,3.
  • Dolor de cabeza fuerte y persistente, cambios en la visión, dolor intenso en la parte alta del abdomen o dificultad para respirar2.

Algunas de esas señales pueden tener relación con la preeclampsia, un trastorno que aparece solo durante el embarazo y en el que suben la tensión arterial y las proteínas en la orina2. Eso se comprueba en la consulta, con el tensiómetro y un análisis, así que ante la duda la respuesta es siempre la misma: llamar y que lo miren.

Y una cosa que conviene dejar clara. Los calcetines de compresión ligera acompañan el bienestar de la pierna y ayudan a que el día a día sea más llevadero. No tratan, no curan y no previenen nada de lo de esta lista.

Preguntas frecuentes sobre los pies hinchados en el embarazo

¿Cuándo se hinchan los pies en el embarazo?

Sobre todo en el tercer trimestre, que es cuando el líquido se acumula con más facilidad2, y la cosa va a más según se acerca la fecha de parto3. Dentro del día, lo normal es notarlo más por la tarde3, y con calor todavía más.

¿Cómo deshinchar los pies en el embarazo?

Lo que mejor funciona es lo contrario de estar mucho rato quieta en la misma postura: ratos de piernas elevadas1,2, paseos cortos y movimiento suave con frecuencia1,3, dormir del lado izquierdo1,2, y nada de ropa ni calcetines que aprieten en el tobillo o la pantorrilla1,2.

¿Es normal tener un solo pie hinchado?

Lo habitual en el embarazo es que se hinchen los dos. Que se hinche una sola pierna o una sola pantorrilla, sobre todo si está caliente, roja o dolorida, es de las señales que conviene consultar cuanto antes1,2,3.

¿Se pueden usar medias de compresión estando embarazada?

Mayo Clinic y MSD recogen las medias de compresión entre las medidas que ayudan con la hinchazón normal del embarazo1,2, y lo suyo es ponérselas al levantarte3. Cómo elegir la talla, el material y desde cuándo llevarlas lo tienes en medias de compresión para el embarazo. Si tu matrona o tu médico te han pautado una compresión concreta, hazles caso a ellos.

¿La hinchazón desaparece después del parto?

Por lo general sí, unas semanas después del nacimiento del bebé1. Mientras tanto, los mismos consejos siguen valiendo.

Aviso: contenido informativo, no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

Lo que puedes hacer esta misma tarde

Poca cosa y bastante sencilla: un rato con los pies más altos que la cadera antes de cenar, dormir del lado izquierdo, nada que te apriete el tobillo, y unos calcetines de compresión puestos desde primera hora, que son los únicos que siguen trabajando cuando tú ya has dicho basta por hoy. Los tienes todos juntos en calcetines de compresión.

Quedan semanas, no años. Y recuerda que no todos los calcetines de compresión son Calcetinos... ni iguales 😉

Fuentes

  1. Mayo Clinic. Hinchazón de los tobillos durante el embarazo: ¿qué ayuda? 21 de marzo de 2026. Disponible en: mayoclinic.org
  2. Manual MSD versión para público general. Hinchazón en el último trimestre del embarazo. Revisión de febrero de 2026. Disponible en: msdmanuals.com
  3. Nemours KidsHealth. ¿Qué puede hacer una mujer embarazada para reducir o prevenir la hinchazón de tobillos? Revisión de enero de 2021. Disponible en: kidshealth.org
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